Latraducción al español de la frase «Abba, Eli, Lama Sabachthani» en arameo en el contexto religioso sería: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». En esta frase, la palabra «Abba» significa «Padre» o «mi Padre», y es una forma de dirigirse a Dios de manera cercana y filial. La palabra «Eli» también significa
Losque me ven se burlan de mí Hacen una mueca y mueven la cabeza diciendo "Confió en el Señor, que Él lo libre Que lo salve, si lo quiere tanto" Dios mío, Dios mío ¿Por qué
Suscribiteal canal 👉🏼 están los acordes :)Domingo de RamosSALMO 21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24 C#m E
Diosse escribe con mayúscula inicial cuando funciona como nombre propio y con minúscula cuando es nombre común. Por tanto, escribiremos «Los cristianos creen en Dios» —⁠con mayúscula en la d inicial⁠—, pero «Se considera un dios» —con minúscula por tratarse del nombre común—.
BenedictoXVI se preguntó por el significado del grito que Jesús lanza al Padre: "Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado". No se trata,
Algunoshan interpretado el “Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” de Jesús como un grito de desesperación. Eso sería ignorar que Jesús está citando el inicio del Salmo 22, que es un texto sufriente, sí, pero también de alabanza y esperanza en Yahvé. Porque la luz regresará. Porque celebraremos la Pascua.
Desdemuy antiguo, sobre el siglo V-VI, la Liturgia de las Horas se comienza entonando el que preside: “Dios mío, ven en mi auxilio”, a lo que todos responden: “Señor, date prisa en socorrerme”, añadiéndole después el “Gloria al Padre y al Hijo Amén. (Aleluya)”. Así se entonan las alabanzas divinas. “Dios mío, ven en mi auxilio” es un versículo del
Anosotros nos falla la fe, y entonces pensamos que Dios nos ha desamparado; pero la fe de nuestro Señor no vaciló ni un instante, pues Él repite dos veces: "Dios mío, Dios mío." ¡Oh, el poderoso doble asidero de Su decidida fe! Él parece decir, "Aun si Tú me has desamparado, Yo no Te he abandonado."
Aquíes donde Jesús grita “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” En este momento existe la desesperación de su partida, pero en las palabras del Salmo a las que hace referencia, también hay esperanza de liberación. Se ha sometido a la voluntad de Dios hasta el último momento.
Aesa misma hora, Jesús gritó con fuerza: «Elí, Elí, ¿lemá sabactani?» (es decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?») Algunos de los que estaban allí, lo
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